¿Todos los alimentos que se venden como funcionales lo son realmente? De un tiempo a esta parte han proliferado los productos supuestamente saludables, pero a partir de julio esta situación se normalizará. El 1 de julio entra en vigor el reglamento comunitario relativo a las declaraciones nutricionales y de propiedades saludables. A nivel práctico, esto significa que los fabricantes de alimentos funcionales deberán demostrar que sus productos realmente tienen los efectos beneficiosos que publicitan.
El reglamento establece que la información nutricional y de las propiedades saludables pueda aparecer en la etiqueta y el envase, e incluso utilizarse como reclamo publicitario, en los alimentos comercializados en la Unión Europea. Eso sí, siempre y cuando éstas tengan una base científica y demostrada. El objetivo: proteger al consumidor y evitar que se le engañe. A modo de ejemplo: no se podrán vender como “light” productos que no esté demostrado que son ligeros.

