Consejos para aplicar al correr en cuestas

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Correr en cuestas es una gran forma de progresar en los entrenamiento y ganar fuerza y potencia, sin embargo, no siempre es tarea fácil ir en subida por terreno montañoso. Por ello, te damos algunos consejos para aplicar al momento de correr en cuestas que te ayudarán a no desperdiciar energía ni fatigarte rápidamente.

La clave del éxito al subir en cuestas está en mantener el mismo esfuerzo, el ritmo de respiración y el ritmo de zancada que al correr en terreno plano. Si la respiración se vuelve muy costosa, es porque has incrementado el esfuerzo, algo que no debe suceder para no fatigarte.

Como consejo inicial no debes intentar mantener el mismo ritmo que en las zonas planas, pues eso costaría un extra de energía y de esfuerzo, entonces, para mantener relativamente uniforme el esfuerzo, debes reducir el ritmo, ya que la gravedad te hará ir más despacio.

También es aconsejable incrementar levemente la elevación de la rodilla para que los pies queden en buena posición para continuar hacia adelante en la cuesta. Cuánto más pronunciada sea la cuesta más necesidad tendrás de elevar las rodillas y más deberás acortar la zancada para poder continuar a igual esfuerzo y velocidad.

Otro dato importante a tener en cuenta para correr en cuestas es acelerar el impulso de los brazos y empujarte con más fuerza con el pie trasero, de manera de ayudarte a vencer la gravedad con mayor facilidad. Estos impulsos son más necesarios cuanto más empinada es la colina.

Asimismo, es necesario que cambies el apoyo, comenzando por apoyar la almohadilla del pie y después el talón, a la inversa de lo que hacemos al correr en plano, en donde el talón se apoya primero y después la almohadilla de la punta del pie.

No desperdicies energía, conserva la calma e intenta volver más eficiente el movimiento para ganarle a la cuesta y aprovechar sus beneficios al correr.

Imagen | Dawn PinkChick

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