Trucos para subir y bajar bien en terrenos de montaña al practicar carrera

Síguenos

subir.jpg

Como hemos comentado en anteriores ocasiones la práctica de carrera al aire libre es uno de los ejercicios preferidos por muchos de nosotros. El problema se nos presenta cuando queremos realizar rutas de montaña en las que las subidas y bajadas abundan. Es por ello por lo que debemos saber cómo afrontarlas de la mejor manera posible.

El deporte al aire libre es lo que más nos gusta debido al contacto directo que mantenemos con la naturaleza. Representa una de las principales vías de escape a la hora de alejarnos de la rutina, así como una de las mejores maneras de realizar deporte, puesto que la pureza del aire hace que la carrera sea mucho más beneficiosa para el organismo que la que solemos llevar a cabo en plena ciudad. Pero hay puntos que a muchos corredores les amargan su toma de contacto con la naturaleza, y es el problema de las zonas de montaña.

Las montañas están formadas por cuestas que hablando en idioma de corredores representan subidas si estamos ascendiendo, y bajadas si descendemos. En estos tramos el terreno representa un obstáculo total para los corredores. Habitualmente lo que hacemos es forzar nuestras articulaciones que son las que sufren más los estragos de estas etapas. Es importante que sepamos como sortear estos accidentes geográficos de la mejor forma posible para aumentar la velocidad sin hacer que nuestro cuerpo sufra.

Normalmente en estas rutas de montaña la mayoría de nosotros solemos sufrir algún que otro contratiempo que se traduce en torceduras de tobillo o sobrecargas musculares que acaban desembocando en dolores. Para evitar esto debemos ante todo concentrarnos mucho en lo que estamos haciendo e intentar afianzarnos en zonas del terreno que parezcan más estables. Poco a poco conseguiremos ganar confianza y sabremos cuáles son las zonas mejores para pisar.

A la hora de afrontar subidas es aconsejable llevarlas a cabo en zig zag, ya que el cansancio será mucho menor que si las tomamos de forma recta. Lo que suele suceder es que normalmente cuando iniciamos un ascenso no sabemos a ciencia cierta el desnivel hasta que no estamos en él, por ello debemos adoptar un ritmo constante. En ocasiones hay subidas muy pronunciadas que nos obligan a casi caminar. En estos casos es aconsejable ayudarnos colocando las manos sobre las rodillas para darnos impulso.

En el caso de las bajadas la cosa cambia, ya que lo que suele suceder es que el descenso se hace a mayor velocidad en un terreno inestable que debemos controlar. En la mayoría de los casos lo que sucede es que no controlamos conde pisamos debido a la velocidad, para ello debemos discernir muy bien el tipo de terreno donde podemos o no correr a la hora de iniciar un descenso. Siempre debemos adelantarnos y tener buenos reflejos.

Una táctica para evitar desequilibrarnos a la hora de iniciar un descenso es abrir los brazos que nos ayudará a mantener mejor la postura y evitar balanceos peligrosos que nos pueden precipitar a una caída. Otro punto a tener en cuenta es inclinar el tronco hacia atrás para evitar caernos hacia delante rodando por la pendiente, ya que si nos caemos de culo el daño es menor que si comenzamos a rodar por un terreno lleno de piedras y vegetación.

Vía | SportLife
Imagen | beyi

En Vitonica | Senderismo, una buena forma de entrar en contacto con la naturaleza a través del deporte
En Vitonica | Que tu dieta no arruine tu carrera

Deja un comentario

Ordenar por:

0 comentario