
Este verano vimos como pedaleando con una sóla piernas podemos mejorar la técnica de pedalada. Hoy te traemos un truco más sencillo aún para que sigas trabajando de manera eficaz tu pedalada. Se trata de pedalear con plato chico y piñón grande en bajadas de poco desnivel.
Lo que intentamos conseguir con este fácil ejercicio es aumentar la frecuencia de pedaleo a las 120-130 revoluciones por minuto sin apenas resistencia, lo que ayuda a interiorizar mejor los puntos máximo y mínimo de la pedalada evitando pequeños botes u oscilaciones, algo que es poco económico en el pedaleo.











