Algunos puntos por los que nuestra dieta puede estar fallando

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refresco

Con la llegada del verano cada vez somos más los que buscamos conseguir un aspecto saludable y por qué no, perder esos kilos que nos sobran. La dieta y el deporte suelen ser los aliados perfectos para conseguir esto y llegar al verano con un cuerpo envidiable. A pesar de todo, para muchas personas sigue siendo difícil perder esos kilos que se resisten a pesar de hacer dieta y deporte. Nosotros en este post queremos ahondar en algunos puntos por los que nuestra dieta puede estar fallando.

Muchos seguro que dedicamos largas horas a entrenar y nos cuidamos en lo que comemos a diario. A pesar de esto, seguimos sin deshacernos de esa grasa rebelde que se acumula en nuestro abdomen o en determinadas partes del cuerpo. Seguro que esto es debido a determinados hábitos que no son del todo saludables y que debemos eliminar o reducir para lograr mejorar sustancialmente nuestro cuerpo.

El alcohol

El alcohol suele ser uno de estos problemas a la hora de conseguir una figura envidiable, ya que la gran mayoría de las personas que intenta cuidar su alimentación suele incluir el alcohol en la misma. Esto es una verdadera mala idea, ya que el alcohol es un tipo de bebida que contiene altas cantidades de alcohol y calorías. Esta es una de las peores maneras de ingerir calorías vacías, ya que directamente nuestro cuerpo las almacenará en forma de grasa.

Pero la forma de actuar del alcohol es un tanto compleja, y es que se sintetiza en el hígado, donde se libera acetato, una sustancia que nuestro organismo consume para producir energía, evitando consumir las reservas de glucosa propias y las de grasa. De este modo acumularemos más grasa. De este modo, si acostumbramos semanalmente al cuerpo a consumir el acetato proveniente del alcohol, conseguiremos que el sistema de grasas del organismo de atrofie y se acumule la grasa.

El tabaco

El tabaco es otro enemigo a la hora de conseguir un cuerpo perfecto. El efecto que el tabaco tiene en nuestro cuerpo puede ser de diferente manera, ya que por un lado puede evitar que crezcamos y mantengamos unos músculos en perfecto estado y listos para afrontar cualquier actividad, o por el contrario, para muchas personas es una manera de retener líquidos. Esto es debido a las toxinas que nos aporta, además de que es un enemigo directo de la circulación sanguínea, lo que hace que ésta empeore y tendamos a acumular líquidos debido a la falta de drenaje del organismo.

Los horarios de las comidas

A pesar de seguir dieta, los horarios de las comidas son algunos de los puntos en los que fallamos, y es que es necesario tener un control sobre los mismos y mantener una planificación, ya que de este modo conseguiremos mantener un equilibrio y respetar así los biorritmos. Lo mismo sucede con los alimentos que ingerimos en cada momento, pues aquellos que nos aportan más calorías deben relegarse a las mañanas, cuando el metabolismo es más rápido, y no por las tardes, que éste funciona más lento.

Refrescos gaseosos y azucarados

Beber refrescos con gas y azúcares es otro de los fallos que solemos cometer, y es que este tipo de bebidas nos aporta altas cantidades de azúcares refinados que se acaban acumulando en forma de grasa en determinadas partes de nuestro cuerpo. Además, los gases que contienen estas bebidas tenderán a generar gases en nuestro intestino, dando una sensación de hinchazón constante, pareciendo que determinadas partes de nuestro cuerpo tienen un volumen que en realidad no tienen.

Por ello es necesario que tengamos en cuenta estos pequeños puntos que, aunque parezca que no, tienen más importancia a la hora de conseguir resultados de lo que pensamos. Simplemente es necesario que prestemos atención a estas pequeñas cosas, que ala larga pueden ser las que arruinen una correcta dieta.

Imagen | Esparta

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