
Una vez más en Vitónica, te mostramos nuestra propuesta de dieta semanal para que puedas utilizarla como base para armar tu propio menú de comidas saludables y nutritivas. Esta vez, te proponemos analizar un poco más la composición de las cenas.
La cena con frecuencia es la más descuidada de todas las comidas del día, porque al llegar a casa tras un día agitado, es habitual no tener ganas de cocinar e improvisar al momento de decidir qué comer, así la cena culmina siendo más abundante de lo que debería y a veces, con mala calidad de nutrientes.

Te proponemos dejar la improvisación a un lado y planificar tus cenas a lo largo de la semana, teniendo en cuenta para ello, que no debe ser una comida de gran tamaño, sino más bien, debe ser una ingesta ligera que nos permita ir a descansar y lograrlo sin problemas.
Asimismo, recuerda que en las cenas intentamos no concentrar hidratos de carbono, porque son fuente de energía rápida y habitualmente tras esta ingesta no realizamos un esfuerzo físico que requiera de dicha energía.

Entonces, en la cena es mejor concentrar fuentes de proteínas, vitaminas y minerales, con pocas grasas, dejando para el almuerzo las fuentes de hidratos de carbono.
Así, en las cenas colocamos preparaciones a base de carnes magras, huevo, lácteos, frutas y hortalizas varias, logrando una comida sabrosa pero que no entorpece nuestro sueño posterior.