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Mantener una correcta hidratación corporal es necesario si queremos conseguir un cuerpo en perfecto estado. Habitualmente en Vitónica estamos haciendo hincapié en la necesidad de ingerir entorno a dos litros de líquido al día. A pesar de todo, existe un trastorno que afecta a muchas personas y que se caracteriza por la necesidad de ingerir líquidos de manera constante. Esto es lo que se conoce como potomanía, un mal que debemos conocer mucho mejor.

La potomanía no es un trastorno habitual, pero es cierto que muchas personas lo padecen, y es que en el fondo suele ocultar otra serie de trastornos psicológicos detrás que son los que desencadenan esta conducta compulsiva que nos lleva a una constante ingesta de líquidos sin tener sed, simplemente por costumbre o por una falsa necesidad. Un enfermo de potomanía puede llegar a ingerir hasta siete litros en una misma jornada, un exceso que puede pasar factura.

Un trastorno psicológico

Este trastorno se asocia por norma general a un desequilibrio psicológico que afecta a nuestros impulsos, ya que sentimos la necesidad constante de beber líquidos aún sin tener sed. La necesidad constante de beber se acaba convirtiendo en un problema que afecta a nuestra forma de vida y a nuestro organismo de manera interna. No solo puede deberse a un trastorno interno, sino que además puede encerrar detrás algunos desajustes hormonales. Por ello es importante que acudamos a un especialista para que descarte cualquier tipo de problema.

Efectos en el organismo

Es cierto que si nuestro cuerpo funciona correctamente es capaz de eliminar todo el exceso de líquido que consumimos. Pero no solo acaba con el líquido sobrante, sino que además eliminará otra serie de sustancias necesarias para el correcto funcionamiento del mismo. Es importante que tengamos en cuenta los contras que este trastorno puede tener para la salud de las personas que lo padecen.

La ingesta excesiva de líquidos tiene en nuestro organismo una serie de consecuencias. Una de las más importantes y que más efecto tiene sobre el organismo en la pérdida de electrolitos a través de la orina. Esta pérdida de minerales hará que los niveles de nuestro cuerpo disminuyan y con ello el bienestar general del organismo. Hay que resaltar los niveles de sodio, que se mantendrán muy por debajo de lo recomendable para un buen funcionamiento general del cuerpo. Es lo que se conoce como hiponatremia, y suele aparecer en las personas afectadas por este mal.

Este desorden en los niveles de sodio se caracteriza por una licuación de la sangre, que es el causante de este desequilibrio en los niveles de electrolitos. Esta situación lo que hace es evitar el correcto funcionamiento de órganos como el cerebro, los músculos, los órganos que conforman todo el cuerpo y del metabolismo en general. Este fallo general del cuerpo tiene una serie de efectos como vómitos, malestar general, desmayos, dolores de cabeza, e incluso pueden acabar en coma de la persona afectada.

Es importante la prevención y ante situaciones en las que compulsivamente sintamos la necesidad de beber agua sin tener sed acudamos al médico para exponerle nuestros casos, ya que detrás de esta sencilla conducta puede esconderse un trastorno mayor que debemos tratar cuanto antes pues las consecuencias para nuestra salud pueden ser graves.

Imagen | Barefoot Photographers of Tilonia

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