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Los gimnasios low cost pueden hacer aumentar el riesgo de lesiones en principiantes

Los gimnasios low cost pueden hacer aumentar el riesgo de lesiones en principiantes
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A pesar de haber tratado en infinidad de ocasiones el tema de las personas que comienzan a entrenar y de los puntos que deben tener en cuenta para no adquirir vicios ni realizar ejercicios que puedan acabar por afectarles, nosotros queremos dar la voz de alarma, ya que cada vez son más las personas que entrenan mal y no son conscientes de ello. Para ayudar a solucionarlo, en este post queremos recordar algunos consejos importantes a tener en cuenta.

Este problema en gran medida se ha agravado a causa de la proliferación de gimnasios low cost en los que simplemente se acude a entrenar sin ninguna supervisión por parte de un monitor de sala, ya que lo que se contrata es el espacio, pero no el asesoramiento. Por ello muchas personas se decantan a realizar rutinas sin ninguna base ni asesoramiento. Lo mismo sucede con los ejercicios y su realización, pues muchas personas los realizan fijándose en el resto o siguiendo las instrucciones de la máquina, sin seguir una serie de puntos como el recorrido, la carga o la protección del resto de partes del cuerpo.

La importancia del monitor al principio

Para evitar problemas ante todo recomendamos que sobre todo, las personas principiantes en esto del fitness se dejen guiar por un monitor que les aleccione a la hora de realizar una correcta ejecución de rutina y ejercicios. Para ello no es necesario tener un entrenador personal, sino simplemente con elegir bien el centro en el que vamos a empezar esta andadura, ya que al principio, y hasta controlar bien la técnica, es recomendable gastar un poco más por tener el asesoramiento de un monitor de sala que nos realice tablas y nos indique en el manejo de las diferentes máquinas.

Saber escuchar a nuestro cuerpo

Si por el contrario decidimos entrenar por nuestra cuenta hay que tener siempre presente que nadie nace aprendido y que por ello no debemos fijarnos en lo que los demás pueden o no levantar o hacer. Ante todo hay que saber escuchar a nuestro cuerpo y sobre todo no forzarle. Por ello lo principal es adaptarnos a los movimientos de cada ejercicio y a la rutina que vamos a llevar a cabo. Saber qué ejercicios se adaptan mejor a nuestra forma y características físicas es esencial a la hora de llegar a buen puerto.

Cuidado con el exceso de carga

El tema de la carga es importante y casi siempre es donde solemos fallar, pues desde el comienzo queremos progresar muy rápido, y pensamos que aumentando la carga será la mejor manera de hacerlo. Nada más lejos de la realidad. Una carga excesiva nos pone en riesgo, además de hacer que involucremos a otros músculos, no trabajemos bien los que queremos entrenar, y nos hace adquirir vicios que nunca vamos a eliminar a la hora de entrenar. Lo ideal es ir aumentando la carga a medida que dominemos la técnica del ejercicio.

No elegir los ejercicios al azar

También solemos cometer errores a la hora de elegir los ejercicios. Es cierto que al principio lo ideal es aclimatar al cuerpo a la actividad, y para ello lo más recomendable es ejercitar en cada jornada todas las partes del cuerpo con sencillos ejercicios. Respetar los días de descanso y hacer que los músculos se recuperen es esencial para adaptarnos a los entrenamientos y preparar el terreno para una constante evolución futura.

Imagen | istock

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