Aprovechar al máximo las máquinas del gimnasio para trabajar nuestro cuerpo al completo

Aprovechar al máximo las máquinas del gimnasio para trabajar nuestro cuerpo al completo
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Cuando llegamos a entrenar al gimnasio normalmente nos encontramos con infinidad de máquinas y aparatos que nos servirán a la hora de realizar las distintas rutinas que queremos llevar a cabo. Estas máquinas no nos dejan mucha libertad a la hora de ejecutar los distintos movimientos de cada ejercicio, pero es también cierto que muchas tienen más de una opción que apenas tenemos en cuenta y utilizamos. Por ello lo que haremos será intentar dar algunos consejos para aprovechar al máximo las posibilidades que nos prestan las máquinas del gimnasio.

Muchos de nosotros nos aprendemos como funciona cada máquina para un determinado ejercicio, según nos lo explicó el monitor de sala el primer día de entrenamiento, y con esa explicación es con la que nos quedamos sin variar lo más mínimo la manera de ejecutar esa rutina. Esto debe acabarse, ya que es necesario que comencemos a trabajar los músculos desde diferentes ángulos. Por ello en esta ocasión vamos a ver cómo aprovechar al máximo las máquinas que nos encontramos en el gimnasio.

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Los agarres

En primer lugar vamos a tener en cuenta los agarres. Por norma general las máquinas que nos encontramos en el gimnasio suelen tener más de un agarre. Es decir, tienen un solo agarre pero diferentes posiciones para colocar las manos de una u otra manera. Esta diferencia en el agarre no afectará el desarrollo del ejercicio ni el grupo muscular trabajado, sino que solo influirá en la zona que recibirá más intensidad a la hora de llevar a cabo ese ejercicio.

Es importante que a la hora de entrenar variando el ángulo del agarre tengamos en cuenta que no siempre el cuerpo responde de la misma manera realizando el ejercicio de una forma u otra. Para ello hay que saber variar la carga en cada caso y tener bien clara la zona a trabajar con cada tipo de agarre. A esto debemos sumarle la variación en las rutinas y la alternancia a la hora de trabajar con un tipo de agarre unas semanas y otro tipo distinto otras.

Utilizar las máquinas para otros grupos musculares

Utilizar las máquinas para trabajar otros grupos musculares es una buena alternativa. Es cierto que no en todas se puede hacer esto, pero por ejemplo en aquellas preparadas para trabajar pectoral podemos entrenar el tríceps o el hombro dependiendo de la inclinación y de la apertura o el cierre de los agarres. Para ejecutar esto es importante que controlemos al máximo cada uno de los ejercicios y seamos un poco duchos en esto del fitness, pues podemos equivocarnos y hacernos daño sin apenas darnos cuenta.

Sobre todo esto se puede hacer en máquinas que están formadas por poleas o agarres más libres, pues las que tienen muy determinado el recorrido rara vez servirán para trabajar otro grupo muscular que no sea el que para el que fueron pensadas. A pesar de ello podemos incluir otros aparatos como poleas, barras fijas, agarres… para mejorar la adaptación de esa máquina a la nueva utilidad que le vamos a dar.

Jugar con las alturas

Algo similar sucede a la hora de adaptar la máquina a nuestra altura. Cada ejercicio tiene una altura ideal para que el ejercicio trabaje la parte que realmente nos interesa. Por ello podemos jugar con las alturas de los agarres y del asiento en el que realizaremos el ejercicio. Estas variaciones nos permitirán incidir más en una parte o en otra del grupo muscular que estamos trabajando. Un claro ejemplo es el pectoral, ya que si el agarre está a la altura del pecho trabajaremos la parte media, mientras que si lo elevamos trabajaremos la superior o si lo bajamos trabajaremos la parte inferior del pecho.

Imagen | DeSales University

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