Algunas partes de la fruta que siempre eliminamos, pero que pueden ser de gran ayuda si las ingerimos

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La fruta es uno de los alimentos preferidos por la gran mayoría de nosotros a la hora de conseguir el aporte de vitaminas necesario para mantener una correcta salud general en nuestro organismo. La fruta es un compendio de este nutriente. De la fruta eliminamos muchas partes que no se pueden comer, pero en cambio existen otras muchas que sí se pueden comer si se sabe cómo. Estas partes nos aportarán aún más vitaminas, por lo que no debemos descartar ingerirlas.

Muchas veces cuando limpiamos una fruta y le quitamos la cáscara o algunos componentes como parte de su pulpa, lo que estamos haciendo es eliminando parte de los beneficios que tiene ese fruto para nuestro organismo, y que son totalmente válidos y útiles. Además, estas partes que eliminamos de la fruta son totalmente útiles y se pueden ingerir sin ningún problema si sabemos cómo.

La cáscara

Es cierto que la cáscara es una de las partes que más se tiende a eliminar de la fruta, pero también es una parte en la que se encuentran la mayoría de las vitaminas que nos aporta la fruta, pues es la parte que más contacto ha tenido con el exterior y la que ha recibido más rayos solares, culpables de la maduración de la misma. Por ello algunas frutas pueden ingerirse con la piel y no lo estamos haciendo.

El kiwi es uno de los ejemplos, y es que siempre se ha pensado que la piel al estar recubierta de pelos no se puede comer. Nada más lejos de la realidad, y es que si lo limpiamos con agua y le pasamos un trapo seco conseguiremos eliminar la pelusa y poder comerlo con piel. Su ingesta nos aportará una dosis extra de vitamina E, necesaria para el correcto cuidado y mantenimiento de los tejidos corporales, y en especial la piel.

La manzana es otro claro ejemplo. Muchas personas eliminan la piel de esta fruta por no gustarles la textura, lo mismo que sucede con el melocotón. Todas ellas se pueden consumir con la piel sin ningún problema siempre que las limpiemos. La piel de la manzana contiene pectina que es necesaria a la hora de equilibrar el ph del organismo y conseguir así una perfecta salud. Al igual que la piel del melocotón que nos brinda muchas más vitaminas y minerales que la fruta en sí.

La pulpa

En otras frutas lo que se elimina es la sustancia central o la pulpa, todo un compendio de beneficios. En el caso de la piña siempre tendemos a tirar la parte central de la misma o lo que se conoce como tronco. Esto es un error, ya que es un aparte que contiene altas cantidades de nutrientes que nos aportan beneficios, como su poder diurético, además de la gran cantidad de nutrientes que nos aporta esta fruta, y que se encuentran en este lugar.

Lo mismo sucede con las pepitas del melón. Siempre se suelen tirar a la basura, pero se pueden aprovechar si las secamos, pues si comemos la semilla que contienen lograremos mejorar la salud de nuestro cuerpo, ya que estas pepitas tienen una serie de propiedades depurativas que nos ayudarán a mejorar la digestión y evitar la proliferación de parásitos intestinales, mejorando así el estado de los mismos.

Estas son algunas de las frutas que debemos mirar con otros ojos a la hora de ingerirlas, ya que si cambiamos la manera de llevárnoslas a la boca conseguiremos que nuestro cuerpo se encuentre en mejores condiciones sin darnos cuenta, simplemente cambiando el chip y teniendo claro que no nos provocará ningún perjuicio ingerir la fruta de este modo.

Imagen | emmajc

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