
Puede parecer exagerado pero quien come a menudo en establecimientos fast-food, se acostumbra al placer de comer grasas y azúcar y según científicos de Estados Unidos, la comida basura es tan adictiva como la heroína o el tabaco. Algo preocupante, ya que comer a diario grasas de este tipo significa acabar por padecer alguna enfermedad metabólica.
Aunque el estudio que establece esta relación se realizó en roedores, esta dependencia de la comida basura se basa en mecanismos neurobiológicos que son similares en el caso de la drogadicción. El estudio se ha publicado en la revista Nature Neuroscience y viene a decir que el tipo de comida influye en nuestro comportamiento, haciéndonos dependientes a comidas ricas en grasas y azúcares, aunque sepamos que es malo para nuestra salud.




Muchos adictos al tabaco intentan dejar de fumar utilizando todo tipo de métodos, algunos lo consiguen pero una gran mayoría no. La realidad es que se necesita fuerza de voluntad y en muchas ocasiones se tiene la fuerza de voluntad que se quiere, ya que en el fondo el vicio del tabaco absorbe y aunque por la boca salgan palabras como “quiero dejarlo”, “lo estoy intentando o “no puedo”, no existe comunión entre el deseo y los hechos.
