
El aceite de oliva es un alimento esencial de la dieta mediterránea, tanto que en casi todos los platos que componen esta dieta está presente como un contenedor de ácidos grasos esenciales como el omega-3. Es un alimento cardio saludable que proviene de una materia prima totalmente natural, loas olivas. A causa de esta naturalidad el aceite de oliva presenta cambios propios de los alimentos, como la solidificación frente a las bajas temperaturas, un fenómeno que muchas personas achacan a la mala calidad del mismo y que nosotros queremos demostrar como algo totalmente normal.
Seguro que en más de una ocasión hemos visto en una botella de aceite de oliva conservada en un lugar frío una serie de manchas amarillentas o verdosas. Se trata de trozos solidificados de aceite que a causa de las bajas temperaturas se ha solidificado. Esto, como decíamos anteriormente se debe a que es una sustancia totalmente natural que como todas tiene una serie de cambios físicos cuando la temperatura varía, pues el aceite de oliva es sensible al frío y al calor y así se demuestra, lo que no quiere decir que por enfriarse sea malo o pierda sus cualidades.








