
Sin duda los factores económicos también influyen en nuestras elecciones alimentarias y en la actualidad, debemos reconocer que la comida rápida es con frecuencia, más barata que los alimentos saludables, aunque también debemos aceptar que es posible comer saludable sin descuidar el bolsillo.
Si bien los alimentos más baratos son los que más escoge el consumidor en su compra diaria, también se sabe que el precio de los alimentos determina el placer que nos produce ingerirlo, ya que cuánto más caro es un producto, más no agrada su sabor. Claramente, el precio del alimento determina nuestra elección








