
Sabemos que las principales fuentes de calcio son los lácteos, sobre todo los quesos, aunque entre las verduras y frutas también podemos encontrar algunas destacadas fuentes de este mineral tan importante para huesos y dientes. El brócoli por ejemplo, es una buena forma de obtener calcio de los vegetales.
Unos 200 gramos de brócoli que pueden formar parte de un pastel o de una tortilla de esta verdura, nos ofrece 120 mg de calcio de origen vegetal que puede cubrir el 10% de las recomendaciones diarias de este mineral. Para los que no consumen muchos lácteos o para quienes llevan una dieta vegetariana, el brócoli puede ser de gran ayuda.




Si tienes problemas de digestión o si esta tarde tienes una competición y quieres tener una comida ligera aqui te traemos una lista con 7 alimentos que debes evitar si no quieres tener una digestión pesada:
