
El calor es una constante en estos meses de verano, precisamente estas altas temperaturas son las que nos hacen reducir las cantidades de ropa que utilizamos. Esto también afecta al calzado, y sobre todo a la decisión que toman muchos de los que asisten al gimnasio de utilizar un calzado para nada apropiado, las chanclas. Por ello queremos repasar los principales inconvenientes que tiene para nosotros el uso de este calzado a la hora de entrenar.
Es cierto que las chanclas nos permiten tener el pie más aireado y evitar así la excesiva sudoración que muchas veces se produce a la hora de entrenar. A simple vista puede parecer un calzado cómodo para practicar deporte, pero puede encerrar tras de sí una serie de inconvenientes que con el paso del tiempo pueden pasarnos factura. En primer lugar debemos tener en cuenta que utilizar chanclas a la hora de entrenar es la forma menos higiénica de trabajar, ya que al estar el pie al aire éste sigue sudando y esta sudoración puede acumularse en los dedos de los pies al no tener una prenda que lo absorba causando algún que otro trastorno en nuestros pies.









