
Perder peso es algo que nos trae de cabeza a la mayoría, sobre todo después de los meses de verano, donde debido a los helados y al descanso muchos hemos ganado 2-3 kilos, y antes de la Navidad, donde todos sabemos que probablemente ganaremos otros dos.
Pues bien, para aquellos a los que les sobre poco peso y quieran bajarlo sin necesidad de ponerse a hacer una dieta estricta tengo una buena noticia, puede hacerse con sólo pequeños cambios en nuestra alimentación y hábitos de vida.
Imaginad, se calcula que perder un kilogramo de peso supone un gasto extra, o dejar de consumir 7000 calorías, pues bien, sólo hace falta hacer cálculos, con sólo hacer pequeños cambios que supongan 500 kcals menos al día podremos perder medio kilo a la semana, en dos semanas podremos eliminar todos los excesos del verano sin hacer grandes esfuerzos.



