
Las enfermedades derivadas de una mala nutrición son algo que muchas veces no tenemos en cuenta a la hora de alimentarnos. Es importante que tengamos cuidado a la hora de ingerir alimentos y aportar al organismo las cantidades que necesita de cada grupo de nutrientes. En esta ocasión vamos a detenernos en una enfermedad derivada de una mala nutrición. Se trata del raquitismo y está producido por un déficit de calcio y fósforo en el organismo.
El raquitismo se caracteriza porque los afectados desarrollan una serie de deformidades esqueléticas que se ven a simple vista, aunque es cierto que existen diferentes niveles y tipos de raquitismo, pero todos tienen como denominador común las deformidades producidas en los huesos. Básicamente esta enfermedad se caracteriza por una desmineralización progresiva de los huesos. Ésta se debe, como indicábamos antes, a la dificultad que el organismo tiene de asimilar el calcio y el fósforo, fundamentales para mantener una correcta salud ósea.







