
El ejercicio regular puede revertir el declive cerebral relacionado a la edad, según el profesor Art Kramer, del Instituto Beckman de la Universidad de Illinois. Afirma que hay evidencia sustancial que muestra los beneficios del ejercicio aeróbico y la actividad física sobre funciones como la coordinación de tareas, la planificación, la memoria de trabajo y la capacidad de cambiar de tarea.
El envejecimiento conlleva una degeneración de la estructura cerebral pero varios estudios muestran que el ejercicio moderado regular que hace que una persona se quede sin aliento aumenta la velocidad y agudeza del pensamiento, el volumen cerebral, y mejora la manera en que funciona el cerebro.



