
En la actualidad son millones de personas en todo el mundo que hacen uso y disfrute de la comida rápida, comúnmente conocida como Fast Food. Y a pesar de su mala reputación en cuanto a su perjudicial efecto sobre la salud, la comida rápida está muy demandada. Quizás sea por su facilidad y rapidez de cocinar, por su bajo precio y por su palatabilidad.
Para contrarrestar esta nueva corriente, se inicio en Italia en 1986 un movimiento impulsado por Carlo Petrini, el Slow Food, comida lenta en Castellano. Pretende luchar contra la cultura del Fast Food y recuperar el gusto y el placer de disfrutar comiendo de forma saludable. Se mantiene firme en la lucha contra las prisas y el estrés de la vida cotidiana.











