
¿Quién no ha disfrutado de su programa favorito comiendo un aperitivo? Seguramente que la mayoría de nosotros lo hemos hecho alguna vez, aunque es una actividad nada recomendable para nuestra salud.
Comer y ver la tele son actividades incompatibles según han determinado estudios recientes que aseguran que es una actividad perjudicial para nuestra salud y una causa directa del sobrepeso en muchos individuos, y es que ver la tele inhibe la sensación de saciedad lo que hace que ingiramos más alimento.



