
En anteriores ocasiones hemos visto en Vitónica cómo podíamos crear en nuestra propia casa un huerto para así tener nuestras propias verduras cultivadas. La idea de llevar a cabo esto es obtener alimentos frescos y libres de contaminantes que a la larga pueden resultar tóxicos para el organismo. Pero no siempre conseguimos esto, sino todo lo contrario, y es que son muchas las variables que debemos tener en cuenta para evitar que el huerto que hemos creado en nuestra propia casa genere productos que resulten tóxicos para la salud.
Lo primero que debemos tener en cuenta es el suelo en el que vamos a sembrar nuestras plantas. Si disponemos de terreno exterior es importante que analicemos la calidad de la tierra, ya que muchas veces son restos de la obra con materiales para nada recomendables que son tóxicos. Por ello es necesario que realicemos un análisis de la acidez del suelo o recurrir a los servicios de un especialista. Es importante que tengamos en cuenta que la tierra debe ser profunda, limpia , aireada, con un PH neutro… Para lograrlo podemos hacernos con tierra de buena calidad y echarla en nuestro terreno donde vamos a plantar nuestro huerto.






