
Uno de los deportes estrella del verano es la natación. La mayoría de nosotros solemos acudir a refrescarnos y escapar del calor en una piscina, y de paso aprovechamos para practicar un deporte de los más completos que existen y que menos agresivo es para nuestros músculos y articulaciones. A pesar de esto es necesario que nos preparemos para hacer frente a esta actividad, y por ello debemos calentar.
Al considerarse la natación como un deporte poco lesivo y con muchos beneficios para el organismo muchos son los que piensan que no es necesario un buen calentamiento, puesto que el agua amortigua cualquier impacto e impide que nos hagamos daño. Nada más lejos de la realidad, ya que la natación requiere una gran movilidad del tren superior del organismo, haciendo que entren en juego cientos de músculos del cuerpo que deben estar preparados para el esfuerzo.










