
Últimamente están muy de moda las dietas disociativas en las que no nos privamos de ningún alimento, pero sí que eliminamos de nuestra dieta los excesos y la mala combinación de estos alimentos. Un ejemplo de dieta disociativa que puede ser bastante interesante para las personas que busquen mejorar su alimentación puede ser el conocido como dieta de Scarsdale que se basa en una serie de hábitos saludables de alimentación además de evitar que pasemos hambre, un principio que prima en toda dieta que se precie.
Esta dieta tiene una duración de dos semanas, y en este periodo solamente podemos comer una serie determinada de alimentos que nos aportarán las cantidades de nutrientes que necesitamos de manera totalmente saludable, eso sí, no debemos salirnos de esta lista que nos marca la dieta. Entre horas podemos picar siempre que lo queramos, y eso sí, debemos optar por alternativas saludables como la zanahoria o el apio que podemos comer en las cantidades que queramos.



