
Para muchos el calor y el deporte están reñidos, ya que consideran que el exceso de calor es un aliado de la deshidratación que corremos el riesgo de sufrir al practicar deporte. Nada más lejos de la realidad, y es que se puede practicar deporte y sudar siempre y cuando sepamos como reponer los líquidos y minerales que perdemos, y el sodio puede ser una buena forma de lograrlo.
Nuestro cuerpo cuando suda normalmente suele expulsar agua mezclado con diferentes tipos de sales minerales conocidas como electrolitos. Cuando los niveles de estos descienden, nuestro cuerpo da la voz de alarma indicándonos que tiene sed. Esta situación de pérdida de electrolitos es lo que hace que nuestro rendimiento a la hora de entrenar se vea disminuido. Los músculos no responderán de la forma adecuada, y por ello debemos prevenir y estar al tanto.



