
Con la llegada del otoño, los cambios de clima se hacen presente y a medida que el frío se acerca y las horas de sol se reducen, muchos tememos un aumento de peso, pero realmente ¿pueden los cambios de clima hacernos engordar?
La realidad es que todo cambia junto al clima, la alimentación, la ropa utilizada y además, las actividades que realizamos. Por otro lado, el clima más frío y las menos horas de luz solar influyen sobre nuestro estado de ánimo y éste efecto en las emociones se sustituye mediante la selección involuntaria de alimentos con más grasa y azúcar.










