
En estos días todos sabemos la importancia que tienen las grasas en nuestro organismo. Son necesarias para una infinidad de tareas en nuestro entorno celular y en necesario su consumo exógeno (a través de los alimentos.)
Pero no todas las grasas son beneficiosas, solo tienen ese privilegio las saludables como las monoinsaturadas y poliinsaturadas. En este caso, hablamos del omega-3 y su relación con el estado de ánimo, ácido graso poiinsaturado que es esencial para el ser humano, es decir, que no puede ser sintetizado por el ser humano, de ahí la necesidad de su consumo.







El síndrome postvacacional se caracteriza por la falta de adaptación a la actividad laboral tras finalizar las vacaciones debido, entre otras cosas, al propio cambio de rutina.
La alimentación es un factor determinante de nuestra salud y por ende, de nuestra calidad de vida. No sólo influye en la prevención o desarrollo de enfermedades, sino que puede intervenir en nuestro estado de ánimo.


