
No hay ni que discutir que fumar es uno de los peores hábitos para llevar una vida saludable. Pero si le sumamos el hacerlo después de una sesión de deporte, sobre todo aeróbico, es mucho peor, ya que los alveolos están más abiertos y son más receptivos a captar la gran cantidad de sustancias tóxicas que contiene un cigarrillo.
Lo mejor sería quitarse de fumar, pero si no es tu intención o si lo has intentado y no hay manera procura esperar un par de horas antes de echarte un cigarrillo si acabas de hacer deporte. Esto reducira el impacto del tabaco sobre tus pulmones, evitando que haya más superficie de contacto alveolar con el humo, con todos los perjuicios que ello implica.

Que fumar perjudica la salud es ya a estas alturas conocido por todos, pero para quien no quiere ver resulta difícil observar unas consecuencias que casi siempre se producen a largo plazo. 





La dieta es otro tratamiento complementario que puede ayudarnos a dejar el feo y nocivo vicio del cigarrillo. Algunos tratamientos como los parches o chicles actúan introduciendo ciertos niveles de nicotina en el cuerpo para reducir la necesidad de fumar, esto es lo que consiguen ciertos alimentos.

