
Uno de los retos de los pulsómetros y relojes deportivos actuales es integrar sus clásicas funciones de cronómetro y pulsómetro con GPS y las múltiples posibilidades de subir los datos de entrenamiento a la red. El problema es que los primeros intentos están siendo algo caros y exclusivos para cierto tipo de deportistas, pero Garmin se acerca a todo el público con su Garmin Forerunner 110.
Uno de los problemas de los GPS deportivos es la espera hasta catar la señal, cosa que se complica si corremos por zonas como bosques o partes techadas. El Garmin 110 tiene el chip GPS SiRFstarIV, que permite con la tecnología Garmin HotFix no perder la señal en zonas complicadas y detectar al instante la señal, para ponernos el reloj y salir pitando.












