
Hace ya algún tiempo que sabemos que no todas las grasas son nocivas en nuestra dieta, sino que solemos diferenciar las grasas insaturadas de aquellas saturadas y considerar a éstas últimas, las más nocivas para el organismo, sin embargo, datos y estudios de los últimos años pueden cambiar esta idea, entonces, las grasas saturadas: ¿no son tan malas como parecen?.
Siempre se ha dicho que un alto consumo de grasas saturadas se asocia a mayor incidencia de enfermedades cardiovasculares, pero el estudio de poblaciones ancestrales como los Masai, Esquimales, Tokelau o Kitavanos, que consumen elevadas cantidades de este tipo de grasas, demuestra lo contrario, por ello ahora ponemos en duda el rol negativo de las grasas saturadas.













