
Cuantas veces hemos escuchado decir “somos lo que comemos”, pues es una expresión muy frecuente y esconde una gran verdad, ya que nuestra dieta habla de nosotros debido a la gran influencia cultural en nuestra alimentación. Siempre decimos que dependiendo del lugar en que nacimos y del ambiente en que crecimos, la dieta se moldea con algunas u otras características.
Así, la dieta habla de cada uno de nosotros porque muchas veces desconocemos alimentos o preparaciones que para otros son muy comunes, hay platos que resultan proveedores de cierto prestigio para quien los come: por ejemplo: caviar, o también se asocia a clases socioeconómicas altas. Otras preparaciones son más características en los hombres, por ejemplo, todas las que incluyan carnes, mientras que es más frecuente que a las mujeres prefieran las pastas y las verduras con respecto al sexo opuesto.











