
En la dieta de todo deportista los hidratos de carbono ocupan un papel importante, pero también pueden pasar factura si los consumimos sin control y de la forma menos adecuada, ya que pueden acabar generando en nuestro organismo una dependencia que se conoce como adicción a los hidratos, algo que sucede más de lo que pensamos, y que puede tener graves consecuencias para el organismo.
Seguramente que en más de una ocasión hemos sentido la necesidad inminente de ingerir hidratos de carbono provenientes de harinas. Esta situación se debe a que el cuerpo acusa una falsa demanda de energía que tiene una perfecta explicación fisiológica.




