
En la práctica deportiva es habitual que se produzcan hemorragias nasales, ya sea por algún traumatismo, en verano a causa del calor o de manera esporádica. Aunque no es algo que revista mucha gravedad, siempre conviene saber qué hacer si nos sangra la nariz.
Lo que tenemos que procurar lo antes posible es detener la hemorragia, y para ello al contrario de lo que antes se hacía, no hay que echar la cabeza hacia atrás, ya que así sólo conseguiremos tragarnos la sangre, sino hacia adelante y siempre por encima del nivel del corazón, presionando con el dedo la parte superior del orificio donde se produzca la hemorragia.



