
La única forma de conseguir todas las vitaminas que necesitamos es haciendo una dieta variada donde no falten frutas, verduras y hortalizas. No obstante podemos seguir algunos trucos para asegurarnos el aporte de vitaminas, sencillos gestos con los que no perderemos las vitaminas de los alimentos.
Cuando de vitaminas se trata, cuanto menos cocinado estén los alimentos mejor. Frutas, vertudas y hortalizas en su estado original son la mayor fuente de vitaminas. Con el cocinado se pierde parte de las vitaminas porque éstas son sensibles al calor. El mejor truco: una ensalada, en la que puedes incluir estos tipos de alimentos ricos en vitaminas mezclados y sin cocinarlos.










