
El frío y las bajas temperaturas suele ser la seña de identidad de esta época del año, pero no solamente esto es lo característico del otoño, sino que los problemas corporales derivados de este descenso de las temperaturas son otras de las señas de este periodo del año. Cabe destacar la aparición de catarros, gripes, congestiones… Aunque un problema que está por encima de todos y que a muchos nos trae de cabeza por lo incómodo que resulta es la cistitis o infección de orina.
El descenso de las temperaturas es uno de los principales culpables de estas infecciones, algo que no podemos pasar por alto, pero que sí debemos prevenir, y para ello es necesario que sepamos las medidas a llevar a cabo para conseguir que nuestro cuerpo no padezca estas molestas infecciones que afectan a la salud.




