
Es frecuente que con el cambio de clima, cuando los días se ponen más fríos y el sudor es menos notable en nosotros, nos despreocupemos un poco por la hidratación del cuerpo, sin embargo, las necesidades de líquido no se modifican grandemente y es fundamental mantener un adecuado equilibrio hidrico para rendir en todos los sentidos.
Por eso hoy recordamos la importancia de cuidar la hidratación en invierno, para lo cual no sólo es de ayuda lo que bebemos sino también lo que comemos, pues el 15-20% del agua proviene de los alimentos mientras que la mayor parte deriva de las bebidas.












