Bueno, no son las máquinas las que deben ser más sanas sino su contenido.
La noticia que se publicó ayer y que hay que aplaudir es esta: “ La Generalitat de Cataluña preocupada por la obesidad infantil pide ahora que las máquinas expendedoras de alimentos y bebidas repartan salud en lugar de calorías y grasas saturadas”.
Por fin se toman medidas de este tipo que, no son sólo importantes para los niños, sino también para sus papis y todos los adultos.
Se han reunido las 3 partes implicadas: la Asociación Catalana de Vending, la Agencia de Salud Pública de Barcelona y la Federación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos de Cataluña y han acordado una guía con recomendaciones (no es una prohibición o sanción sino un pacto) y consejos tan sensatos como estos:
Que se dé preferencia al agua, la leche, los yogures líquidos, los zumos naturales y los refrescos sin azúcar. Y que los bocadillos, los bastoncillos de pan, los cereales, las galletas, las barras de cereales y la fruta fresca ocupen los estantes que hasta ahora son feudo de la bollería industrial y las bolsas de patatas fritas



