
Estornudos, ojos rojizos, mucosidad, dolor de cabeza… Si nos detenemos a analizar estos síntomas en esta época del año seguramente pensaremos que estamos afectados por algún catarro o resfriado común. El problema es que después de seguir un tratamiento no se pasan estas reacciones. En estos casos no debemos descartar la posibilidad de estar padeciendo una alergia. En este post queremos detenernos en las alergias que aparecen en esta época del año, y que son muchas.
Casi siempre se asocian las alergias al verano y a la primavera, épocas en las que el polen está presente en la atmósfera en condiciones más que suficientes para que el cuerpo de los alérgicos reaccione al respecto. En esta época no es precisamente el polen el culpable de las alergias, sino que son otras sustancias que no podemos pasar por alto y que debemos evitar que proliferen.




