Seguimos en Vitónia con la segunda parte del debate que se empezó a raíz del artículo sobre el entrenamiento de los actores de la serie Espartaco: Sangre y Arena.
En la primera parte del debate nos centrábamos en el objetivo específico que se buscaba conseguir con el entrenamiento en circuito propuesto: el máximo gasto energético en el menor tiempo posible, para esculpir la musculatura y eliminar cualquier ápice de grasa.
La vida estresante y los días agitadas suelen ser la principal causa de las tensiones musculares que continúan durante la noche y originan alteraciones durante el sueño.
Así, el descanso no es correcto y al comenzar el día incrementamos las molestias debido a que las tensiones se acumulan y nuestros músculos se encargan de demostrarlo.
Los aficionados al fútbol, habréis leído, escuchado y visto los gestos de dolor y la cara desencajada de Ronaldo, el delantero brasileño del Milán, ex del Madrid y del Barcelona que sufrió una rotura del tendón rotuliano de la pierna izquierda.
Salen a la luz múltiples estudios y voces se alzan afirmando, o más bien preguntándose si la preparación de los deportistas de alto nivel puede provocar que se exploten demasiado sus cuerpos hasta llevarlos a puntos en los que su propio músculo es un arma de doble filo tanto para sus rivales como para el mismo.
Nos será de gran utilidad a nivel postural clasificar los músculos entre tónicos (los que tiendan a una cierta sobrecarga) y fásicos (en este caso, a la atrofia muscular).
Los músculos tónicos son aquellos que, para mantener nuestra postura erguida o de sentados, requerirán de un mínimo de tono (tensión) muscular, por lo que si tenemos trabajos que mantienen una posición de pie (camareros, p.ej.) o sentados (informáticos, administrativos), tendremos una mayor facilidad a sobrecargar algunos músculos como gemelos, isqueosurales, lumbares…
Además de un trabajo de compensación muscular, será muy interesante en estos casos realizar una serie de ejercicios de estiramiento para estos músculos, con el objetivo de evitar los conocidos como acortamientos musculares, que se pueden convertir en problemas a nivel articular o de columna. En este vídeo verás una serie de ejercicios de movilidad para algunos de ellos.
La electroestimulación o estimulación eléctrica neuromuscular (EEN) es una terapia que ha evolucionado muchísimo en las últimas décadas. Consiste en inducir la contracción de la fibra muscular de manera artificial mediante la creación de una diferencia de potencial entre unos electrodos de superficie. Esta diferencia de potencial, estimula el nervio motor que, a su vez, lo hace sobre las placas motoras asociadas y reproduce con total fidelidad la contracción muscular voluntaria.
Debemos destacar la gran diferencia de este tipo de estimulación con las microcorrientes empleadas de manera tradicional en fisioterapia. Éstas últimas son de muy alta frecuencia y su fundamentación se derivada de los estudios de Kotz a principios de siglo.
A petición de nuestro lector y amigo José Manuel, vamos a hablar brevemente de las sobrecargas de gemelo, una de las lesiones (aúnque pequeñas) más habituales en deportistas aficionados (al igual que la pubalgia).
¿Qué es una sobrecarga? Tras la exposición a un periodo extenso de actividad física (sea deporte, trabajo…) varios músculos, normalmente los de naturaleza tónica (como pueden ser gemelos e isquiotibiales) tienden a una sobreexcitación de los mismos si cumplen alguno de las siguientes pautas:
Desalineación de las articulaciones del tobillo y rodilla por otras lesiones anteriores o mala higiene postural (en el caso del gemelo, cargar mucho peso sobre las puntas de los pies).
Problemas circulatorios
Trastornos de los pies en el apoyo plantar
Problemas de calzado (camareras con largas jornadas laborales en tacones, deportistas con deportivas en mal estado, étc.).
Un novedoso traje con aires de exoesqueleto cinéfilo presentado por la empresa Panasonic, va a contribuir con la rehabilitación de las personas que han sufrido una parálisis consecuencia de un accidente cerebro-vascular, se trata del Realive Power Assist.
El traje en cuestión presenta un innovador funcionamiento, en lo que parece una musculatura externa de goma se encuentran incorporados unos sensores que detectan la intencionalidad de mover un miembro.
Muchos dicen que el trabajo es salud, pero con la boca pequeña, pues se da la circunstancia, más de lo habitual, de que muchas de las personas hacen ejercicio es para mejorar un problema físico causado por el trabajo.
Así lo muestra la Asociación de Mutuas de Accidentes de trabajo, que asegura que un 85% de las enfermedades profesionales que se dan en nuestro país están afectan a los huesos y a la musculatura, los movimientos repetitivos, las malas posturas y los sobreesfuerzos son las causas principales, siendo el personal administrativo, de cadenas de montaje u operarios de almacén los trabajadores que más problemas musculoesqueléticos presentan.
Por ejemplo, el trabajo continuado delante de un ordenador, afecta principalmente a la columna vertebral, sobre todo las cervicales y la musculatura de la zona dorsal y lumbar.
Si puedes, todos, claro está (tampoco queremos que llegues al nivel de la foto, ojo). Pero si repasamos anatómicamente los músculos que trabajan durante todo el día a nivel postural, veremos que existen ciertos grupos que tienden a cargarse en exceso, sobre todo la parte posterior de la pierna y espalda (si eres camarero, informático, agente de seguridad… lo habrás notado casi a diario).
Estos músculos son los conocidos como tónicos o posturales, que, por su función, suelen ser bastante más fuertes que el resto pero por contra, tienden al acortamiento y sobrecarga, con todo lo que ello conlleva.
Vamos a ubicarte los principales músculos tónicos, para que les des preferencia en tus sesiones de estiramientos: