
Un año más se acerca el final del verano y el principio del otoño y con el cambio de estación nuestro cuerpo experimenta una serie de cambios que se traducen en muchos casos en un debilitamiento del cuero cabelludo y la pérdida de pelo. Por este motivo es importante que prestemos especial atención a este aspecto y sepamos cuáles son las medidas que debemos poner al respecto para lograr un cabello fuerte y duradero.
Es importante no dañar el cabello desde fuera. Las agresiones exteriores son un motivo habitual de caída. Para conseguirlo es necesario que no utilicemos productos químicos demasiado fuertes que pueden afectar el cabello, como por ejemplo champús o geles fijadores que muchas veces lo resecan y otras lo dotan de grasa innecesaria y perjudicial para el cuero cabelludo. El uso de secadores y de peines fuertes no es nada recomendable para mantener un pelo fuerte y en perfecta salud.
Otros puntos que debemos tener en cuenta es el uso de gorras o pañuelos que impidan la correcta oxigenación del cuero cabelludo, al igual que los tintes químicos que suelen resultar ser muy agresivos para la salud del pelo, al igual que lo son las pinzas, gomas y demás artilugios que simplemente aprisionan el pelo y lo acaban dañando y haciendo que se debilite y se caiga. Lo recomendado para fortalecer el cabello es la activación de la circulación a través de ligeros masajes en el cuero cabelludo que podemos realizar con las manos.




