
La piña es uno de esos alimentos considerados milagro en las dietas de adelgazamiento. Es cierto que la piña, como fruta que es, tiene muchos beneficios a nivel de aporte vitamínico, mineral, fibra y agua, pero de ahí a tener efecto quemagrasa deja mucho que desear.
Normalmente los quemagrasa ejercen un efecto estimulante del sistema nervioso que facilita el uso de los depósitos de grasa, pero no es el caso de la piña. Sobre todo las bondades dietéticas de la piña las podemos atribuir a su alto contenido en agua y fibra, lo que ejerce un efecto saciante y diurético que ayuda con la pérdida de peso, aunque por supuesto no lo es todo y hay que complementar con ejercicio y otras medidas dietéticas.







