
He escuchado a mucha gente en el gimnasio que adujudica a su inmensa fatiga un gasto calórico elevado, e incluso, se alegran de ella por asociarla a quemar calorías. Sin embargo, estar cansado no es sinónimo de quemar muchas calorías.
El cansancio y la fatiga, aunque mucho se vinculan al consumo de sustratos energéticos, no siempre indican que hemos gastado muchas calorías, sino que un cuerpo entrenado, puede quemar muchas más calorías sin sufrir cansancio por las adaptaciones que sufre el organismo para tolerar mejor el esfuerzo.












