
Al momento, muchos productos de adelgazamiento o complementos incluyen en su composición cafeína, atribuyendo a la misma un potente efecto lipolítico o “quema grasas”.
El argumento principal utilizado por dichos productos de consumo oral o de uso tópico es que la cafeína activa la lipólisis o la degradación de las grasas en el organismo, si este fundamento fuera verdadero, pues la cafeína contribuiría grandemente con los planes de adelgazamiento.



