
En Vitónica siempre hemos hecho referencia a las muchos beneficios que tiene el correr por la playa, pero también hay que tomar una serie de precauciones, sobre todo con las rozaduras o escoceduras, ya que la arena, la sal del agua y la temperatura son un caldo de cultivo perfecto para ellas.
Lo primero que habría que hacer es pegarse una buena ducha para quitarnos arenas y sal, ya que con el roce continuo de la carrera en muslos, axilas y zona de bañador a los 10 minutos los pequeños cristales de arena y sal van rozando y rozando hasta hacer pequeñas heridas.


