
En Vitónica solemos describir cómo se tienen que realizar los ejercicios de forma correcta para obtener los mejores resultados, ya que la base de un correcto desarrollo muscular es la incidencia adecuada sobre el músculo trabajado, algo que solamente se consigue ejecutando a la perfección los ejercicios y evitando posturas forzadas que nos pueden pasar factura a la larga. Pero aún así hay muchas personas que no lograr capturar la esencia de cada ejercicio y la forma de realizarlos. Por este motivo vamos a comenzar una serie de ejemplos sencillos que nos dejarán claro como hay que trabajar. Hoy vamos a explicar cómo se debe realizar la silla romana.
La silla romana es un ejercicio que se realiza en un aparato por el cual la parte inferior de nuestras piernas se encuentra sujeta y fija, y nosotros debemos echarnos atrás para incidir sobre los cuádriceps, los glúteos y los isquiotibiales. Pero la mayoría de las personas lo hace mal, por miedo a caerse hacia atrás, algo que nos hace inclinarnos hacia delante y forzar la postura, haciendo que la incidencia sea mucho menor.






