
No es broma, alimentarse consume calorías (además de proporcionarlas, por supuesto). En general, todo proceso que suponga poner en marcha cualquier órgano o sistema del cuerpo conlleva cierto gasto calórico. La explicación de que alimentarse quema calorías es simple: los alimentos hay que triturarlos, digerirlos, absorberlos y almacenarlos, y en términos de metabolismo: “eso no es gratis”.
Las proteínas aumentan hasta el 30% el metabolismo basal
Mientras que el proceso metabólico completo de grasas e hidratos de carbono pueden suponer un 5% de incremento del metabolismo basal, la ingesta de proteínas puede aumentar hasta el 30%, debido a la complejidad de los procesos metabólicos. Como no solo de proteínas se alimenta el hombre, la media se situa en torno a un 5-10% de elevación del metabolismo basal al día.




