
Ya sabemos que durante el ejercicio se incrementa el consumo de oxígeno y su utilización por parte de las células del organismo, ésto genera una mayor producción de radicales libres que pueden causar la oxidación de lípidos de membranas celulares y ocasionar un daño estructural.
También nuestro organismo cuenta con propias defensas ante estos radicales libres y se ha demostrado que el ejercicio físico regular y moderado incrementa y mejora el funcionamiento del sistema de defensa.



