
Actualmente debido a nuestro ritmo de vida casi nunca tenemos tiempo para cocinar de forma saludable. Casi siempre solemos echar mano de platos preparados o congelados. Un ejemplo son las verduras congeladas que se presentan de diferentes formas, pero ¿son igual de saludables que las frescas?.
Normalmente las verduras congeladas se someten a un proceso antes de congelarlas. Es lo que se conoce como blanqueado y consiste en limpiarlas mediante su inmersión en agua hirviendo para eliminar cualquier resto de microbios o bacterias. Además, se embasan totalmente libres de despojos y demás. Se recolectan en su punto óptimo de maduración que es el momento en el que contienen más nutrientes.



