
Hoy vamos con la segunda entrada sobre los músculos que entrenamos en las rutinas de pesas en el gimnasio dentro de la serie del diccionario del fitness. En esta ocasión hemos aglutinado os músculos de la parte trasera del tronco y de la parte baja de la delantera.
Recordad que nos podéis dejar vuestros términos, en los comentarios de este blog, tanto los que tengáis duda o aquellos que creáis que son interesantes el incluirlos. Entre todos vamos a ir creando el diccionario de fitness como una zona con los vocablos más comunes de todo lo referente al mundo del fitness, culturismo y pesas en general.
Se le debería dejar descansar al menos 48 horas ya que se le considera como un músculo pequeño, pero si tenemos en cuenta sus tres partes abarca gran parte de la espalda. Su entrenamiento se solapa con el de los deltoides y el de los dorsales, a tener en cuenta a la hora de la rutina.
Al ser un músculo tan grande necesita 72 horas de descanso entre entrenamientos. Es el músculo que principalmente se entrena cuando se entrena la espalda y el que le da la forma de V. Su entrenamiento implica un trabajo secundario de los bíceps y antebrazos a tener en cunea a la hora de confeccionar la rutina.
Su descanso por ser un músculo pequeño es de 48 horas entre entrenamientos, y es conveniente entrenarlo tanto como la zona abdominal para compensar ambas zonas. Muy solicitado en ejercicios de los femorales o glúteos como pueden ser peso muerto, zancadas o curl femoral, y en muchos ejercicios del core, equilibrando el peso en muchos ejercicios.
Es un músculo pequeño y por tanto hay que darle tan sólo 48 horas de descanso, pero no menos, pues mucha gente los entrena a diario e impide su hipertrofia. Aunque hay ejercicio específicos para entrenar la parte alta y la parte baja del recto abdominal al final del entrenamiento es en conjunto.
Como es un músculo pequeño se debe descansar 48 horas entre entrenamientos, pero hay que tener en cuenta que cuando entrenamos el recto mayor del abdomen también entrenamos el piramidal del abdomen por lo que hay que tenerlo en cuanta a la hora de confeccionar las rutinas.
Imagen | Wikimedia Commons