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Alimentos a tener en cuenta a la hora de cuidarnos

Alimentos a tener en cuenta a la hora de cuidarnos
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A la hora de querer cuidar nuestra alimentación, ya sea porque queremos bajar peso o, simplemente, comer más sano, conviene saber qué alimentos nos ayudarán a conseguir nuestra meta y cuales no. Así, a modo de guía, os propongo una pequeña clasificación de varios tipos de alimentos en función de si son aliados, o no, en nuestro objetivo de controlar nuestro peso.

Tus mejores aliados

Pescado azul: Es un pescado con algo más de grasa que el blanco (que también es un alimento recomendado), pero no os asustéis ya que sus propiedades hacen que sea el pescado indicado para todo tipo de dieta. Ayuda a controlar la tensión arterial y por lo general la circulación sanguínea, además produce colesterol “bueno” (HDL). Algunos ejemplos de pescado azul son el atún, la sardina, el salmón y, por lo general, todos los pescados que tengan aleta caudal “ahorquillada”.

Carne blanca: Como la que podemos encontrar en el pollo y el conejo (aunque según los criterios esta última se puede considerar carne roja). Es un tipo de carne con bajo contenido en grasas y, además, alto contenido en vitaminas del complejo B, encargadas del mantenimiento del sistema nervioso. Las carnes rojas (ternera, cerdo) también son recomendables, pero su contenido en grasa es bastante más alto.

Frutas y verduras: Imprescindibles para cualquier tipo de dieta, ya que aportan de todo tipo de nutriente. Espárragos, repollo, judías verdes... son grandes aliados en nuestra alimentación ya que, además, proporcionan fibra, lo que ayuda a eliminar los diversos desechos del cuerpo. Por otro lado, la fruta hay que tomarla con moderación, por lo menos al principio, debido a su alto contenido en azúcares.

Yogur: Dentro de los lácteos nuestro mejor amigo debe ser el yogur. Sobre todo para aquellos a los que no les gusta la leche desnatada. El yogur aporta proteínas, vitaminas y calcio, lo que lo convierte en un gran aliado tanto para acompañar a las comidas principales como para esos momentos en los que el cuerpo nos pide que nos llevemos algo a la boca (por ejemplo, antes de acostarnos).

Infusiones: Las propiedades del té y otras infusiones los convierten en un gran aliado a la hora de realizar una dieta. Por un lado nos hidratan y sacian y, por el otro, ayuda con la eliminación de residuos. A la hora de elegir una infusión lo mejor son los tés, sobre todo los verdes y rojos ya que, además, funcionan como “quemagrasas”.

Tus peores enemigos

Pasta y legumbres: Su consumo en las primeras etapas de la dieta está limitado y, en una dieta en base a proteínas, prohibido. Las pastas son prácticamente hidratos de carbono en su totalidad, y las legumbres tienen también un alto porcentaje de dicho nutriente, por lo que conviene no abusar de este tipo de alimentos si nuestro objetivo es perder peso.

Bollería industrial (y no tan industrial): Está ahí, en cualquier rincón y es una de las cosas más socorridas a la hora tanto de desayunar como de picar entre horas. Al desayunar y merendar es preferible tomar una rebanada de pan que una magdalena o un cruasán. Muchos tipos de bollería poseen alto contenido en grasas lo que lo convierten en un peligroso enemigo a evitar.

Bebidas azucaradas y refrescos: Otro de los grandes enemigos de cualquier tipo de dieta. Los refrescos comerciales tienen una gran cantidad de azúcar y edulcorantes, lo que los hacen completamente desaconsejables si queremos cuidar nuestra alimentación. Como alternativa recomendamos refrescos light (o con 0% de azúcar a ser posible) o zumo natural sin azúcar añadido.

Ten cuidado con el alcohol: Aunque una copita de vez en cuando no hace daño, su consumo debe ser ocasional y moderado. El alcohol tiene lo que llamamos calorías vacías, completamente inútiles para el cuerpo. Evita las bebidas de alta graduación (whiskey, vodka...) y, entre las que son de baja graduación, mejor el vino que la cerveza.

Imagen | Ralph and Jenny

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