Compartir
Publicidad

La dieta y sus variedades

La dieta y sus variedades
2 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Si queremos cuidar nuestra alimentación, ya sea por razones estéticas o de salud, tenemos diversas opciones en forma de dietas. Aunque las palabras dieta o régimen suelen dar miedo, la verdad es que no son más que una serie de pautas, asesoradas por un profesional de la salud, que nos ayudan a controlar o perder peso y tener una vida más saludable.

Al preparar una dieta hay que tener en cuenta la cantidad de energía que vamos a consumir en nuestra actividad diaria y las calorías que aporta cada tipo de los nutrientes principales. Para una persona sana sin problemas de peso y sedentaria, el cálculo aproximado son de 2000 calorías si es hombre y 1500 si es mujer. Aporte energético que subirá o bajará dependiendo del ritmo diario de cada persona (si uno tiene un trabajo que requiera esfuerzo físico lo normal es que este aporte aumente).

Tipos de dieta

Una vez conocidos estos datos existen varios tipos de dietas que podemos seguir:

Dieta equilibrada: Tiene en cuenta todos los nutrientes y las cantidades que se debe tomar de cada una. Estas cantidades se calculan en función de las calorías que debemos consumir cada día. Así pues, es una dieta que se compondría de un aporte de proteínas de entre un 10-15%; entre el 30 y 35% de grasas y entre el 50 y 60% de hidratos de carbono.

Hipocalóricas: Indicadas para personas que lo que desean es perder peso. Estas dietas aportan una cantidad de calorías inferior al que se consumirá, obligando al cuerpo a quemar sus reservas. Se limita el consumo de grasas y carbohidratos y se suele prohibir el consumo de bebidas azucaradas y alcohol (que aportan lo que se llaman “calorías vacías”).

Disociadas: Consisten en separar el consumo de los diferentes nutrientes, al tomar en cada comida un tipo diferente de alimento. Así, cuando se consume un filete (proteínas) no se puede tomar pasta (hidratos de carbono) y viceversa. Al no combinar alimentos no se producen procesos químicos que ayudan a metabolizar correctamente los nutrientes que se consumen, produciendo desequilibrios en el organismo. Es, por tanto, una dieta perjudicial.

Dietas modificadas en carbohidratos: Se limita al mínimo el consumo de glúcidos y carbohidratos en general; dentro de este grupo nos encontramos con las dietas cetogénicas que provocan al organismo a quemar grasa, lo que a la larga puede ser perjudicial. El organismo comienza a producir cuerpos cetónicos, que son tóxicos y llevan al cuerpo a un estado de cetosis o, lo que es peor, acidosis.

Dietas a base de proteínas: Ya hablamos de ellas hace unos días. Son dietas que consisten en un consumo moderado/alto de proteínas, lo que ayuda al mantenimiento del cuerpo y a controlar nuestro peso si lo combinamos con una baja ingesta de carbohidratos. Si seguimos una dieta moderada de este tipo (como el método dietline® de siken® diet), que no ignora el resto de nutrientes necesarios para el cuerpo, podremos perder nuestro peso de una forma saludable y placentera.

Imagen | BobbyProm

Publicidad
Publicidad
Publicidad
Inicio